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WhatsAppEl éxito de WhatsApp radica, sin duda alguna, en que fue el primero que llegó. O mejor dicho, el primero que triunfó.

WhatsApp, servicio de mensajería instantánea móvil a través de Internet, llegó en 2009 para quedarse. Y no solo para quedarse, también para cambiarlo todo. Fue pionero en romper la obligación del usuario de comunicarse vía SMS o teléfono. Podías enviar mensajes ilimitados a una persona de forma gratuita a través de Internet, así que, en un mundo en el que prima lo barato y el “todo gratis“, ¿Por qué gastar dinero en hablar si puedes escribir? Fue algo parecido a lo que ocurrió unos 10 años antes con Windows Messenger.

Podemos afirmar que WhatsApp es sin duda un importante impulsor del Smartphone. Frases como “te mando un WhatsApp“, o “te Whatsappeo“, se han vuelto muy comunes de oir. La frase “todo el mundo tiene WhatsApp” implica que “todo el mundo tiene Smartphone“. Hoy no podemos concebir nuestra vida sin nuestro teléfono inteligente, pero los primeros modelos aparecieron en 2007. No parece tan lejano, pero han pasado 8 años.

SmartphonesY en realidad no está tan lejano. Que en tan sólo 8 años (bueno, en realidad menos, puesto que el boom de los Smartphones vendría más o menos a partir del año 2010), el Smartphone haya sustituido al móvil convencional es un crecimiento muy grande. Pensad que el televisor tiene muchísimos años más, y los modelos nuevos no tienen esa capacidad de sustituir a los antiguos, por mucho 4K, 3D, y Smart-TV que nos quieran vender. Seguro que en muchas casas aún podemos encontrar televisores de tubo “culones” presidiendo el salón. O alguna cocina o dormitorio. Sin embargo el teléfono móvil como producto tiene un desarrollo mucho más vertiginoso, es una tecnología mucho más joven y ha sufrido muchos más cambios en menos tiempo. Y WhatsApp ha sido una de esas aplicaciones que revolucionan el mercado, en este caso, el del teléfono móvil. El cliente busca pagar menos. Si con WhatsApp puede hablar de forma fluída (aunque sea escrita) con todos sus contactos (incluso a la vez) sin gastar un solo céntimo, es evidente que va a buscar la forma de hacerse con un Smartphone.

Sí, WhatsApp empezó muy bien, pero se quedó ahí. Parece que el éxito les pilló de sorpresa a sus creadores, y no han sabido mantener el producto. Desde entonces poco o nada han innovado, y los cambios significativos que han ido incluyendo nunca han estado exentos de polémica. Tampoco ha servido de mucho que Facebook lo comprase, la verdad, sigue igual de estancado. Pronto surgieron aplicaciones similares que mejoraban en funcionalidad y seguridad a WhatsApp: LINE, Skype, Google Hangouts, Viber, Telegram… Sí, es cierto que WhatsApp resiste como la aldea de Astérix frente al Imperio Romano, y eso se debe a la gran base de público que le otorgó el simple hecho de “llegar primero“, pero, ¿Cuánto durará? Es necesario que se pongan las pilas.

WhatsApp WebEs ahora cuando anuncian WhatsApp Web. Pero tranquilos: no es lo que estáis pensando.

Podríamos imaginar que es un servicio web parecido al que implementa, por ejemplo, Telegram. Pero no. Entre otras cosas por que el funcionamiento es totalmente distinto. WhatsApp Web no funciona si no tienes un Smartphone con WhatsApp. ¿Por qué?

Supongamos la siguiente situación. Tú estás hablando con tu amigo a través de WhatsApp Web. El mensaje, desde WhatsApp Web, no se envía directamente a tu amigo. No, primero se envía a tu teléfono. Se almacena la conversación en tu teléfono. De ahí sale a los servidores de WhatsApp, que entregan el mensaje al teléfono de tu amigo, donde también se almacena la conversación. Del teléfono de tu amigo el mensaje se envía a su WhatsApp Web. ¿Por qué se lían tanto? Porque WhatsApp se empeña en no almacenar ninguna conversación de sus usuarios.

El sistema tiene su lógica, y esta radica en lo que hemos dicho: WhatsApp no almacena conversaciones. Es su forma de lavarse las manos frente a servicios como la NSA. Viene a funcionar como el servicio de correo (el de cartas, el de toda la vida). WhatsApp hace de cartero entre los dos usuarios. Sin embargo, hoy por hoy es más útil y rápido enviar un email. Para los tiempos que corren, WhatsApp Web no es útil, aunque el sentido común nos dicta que que la idea no es mala en cuanto a privacidad se refiere. La gran (y posiblemente la única) utilidad que ofrece es poder enviar mensajes escribiendo cómodamente desde un teclado, pero necesitas tener tu móvil a mano y preferentemente conectado a una red WiFi.

WhatsApp Web no funciona en iPhoneHasta aquí podemos entenderlo e incluso aceptarlo con la privacidad como excusa. Incluso podemos aceptar que actualmente sólo funcione en Chrome, y en ningún otro navegador. Pero este funcionamiento implica otro problema, y es que no se puede usar con dispositivos iOS. Si tienes un iPhone no puedes usar WhatsApp Web. ¿Y eso por qué? Por limitaciones del sistema, básicamente. Como ya hemos dicho, WhatsApp Web carga los mensajes siempre desde el teléfono. Por tanto, WhatsApp en el teléfono tendría que estar siempre abierto, y sin bloquearse o cambiar de aplicación. Según las especificaciones de Apple, las aplicaciones en segundo plano, o “multitarea” sólo permiten ciertas funciones concretas, y para este caso, la aplicación tendría que ser capaz de mantener una conexión abierta a un servidor o aceptar conexiones entrantes desde el navegador, aunque esté en segundo plano. Esto es algo que actualmente iOS no tiene implementado, y por tanto, hasta que Apple no implemente algo así, no veremos WhatsApp Web si tenemos un iPhone. No es que en WhatsApp nos quieran menos, no. Y no parece que Apple vaya a hacer una modificación tan grande sólo para que podamos usar WhatsApp Web…

En definitiva, los usuarios no están contentos con el sistema, y no es de extrañar. En el mismo momento de su estreno ya era un fracaso. Lejos de ser algo positivo, WhatsApp Web es probablemente otra razón más para emigrar a otros sistemas. Quizá el estancamiento de WhatsApp tenga algo que ver con que Facebook lo comprase, y frene un poco su desarrollo en pos de que la gente utilice Facebook Messenger, que de cara al público también ha sido un fiasco desde el momento en que separaron la aplicación de móvil en dos aplicaciones independientes. Esta sería una teoría bastante más creíble si la trayectoria de WhatsApp antes de ser absorbida por la red social hubiese sido algo más innovadora.

WhatsApp resiste porque la gran mayoría de los usuarios que utilizan este tipo de aplicaciones ya usa WhatsApp, y no quieren tener que aprender otra, diferente, con la mitad o menos contactos de los que ya tienen en WhatsApp, o por desconocimiento, o vagancia. Lo que está claro es que, si no se mueve, poco a poco, la gente irá descubriendo otras aplicaciones, y al final, caerá en el olvido. Ya están haciendo por moverse, ahora tienen que darse cuenta de la dirección correcta.