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hostingHoy voy a tratar un tema que siempre me resulta muy complejo de explicar. El por qué contratar un hosting.

Claro, para muchos, una web es una web. ¿Qué demonios es un hosting? Pongamos el caso del cliente que no tiene ni idea de web, y que por ello, nos busca a nosotros, desarrolladores, para que hagamos su web. Muchas veces este cliente no tiene un dominio propio, ya no digamos un servidor. Cuando comentas que la web tiene unos gastos fijos anuales de servidor y dominio, alguno te mira como si estuvieses hablando en chino.

Bien, esta entrada de hoy es para vosotros, los clientes o los futuros clientes. Para intentar que comprendáis un poco mejor cómo funciona esto y por qué es necesario y casi obligatorio contratar un hosting y pagarlo anualmente (o incluso mensualmente, en algunos casos).

¿Qué es un hosting?

web-hosting-imgUn hosting, o en castellano, un servidor, no es más que un ordenador, una máquina, que contiene los archivos de tu web y procesa las peticiones.

Voy a intentar explicarme sin usar tecnicismos.

Una web no está compuesta de aire o magia. Una web es una composición (generalmente compleja) de archivos que interactúan entre ellos. Por un lado hay archivos que dan estilo visual a tu web, por otro lado hay archivos que conectan con la base de datos (si la hay), también tenemos archivos que procesan información… todos ellos, en conjunto, generan tu página web.

Evidentemente, estos archivos necesitan un lugar físico, un ordenador, donde almacenarlos.

Pero necesitan algo más. Por sí solos, estos archivos no hacen nada sin una llamada. Imaginemos que son archivos “dormidos” hasta que alguien intenta ver tu página web. Al recibir esta llamada, el ordenador “despierta” al archivo principal de tu web, que se encargará de despertar al resto de archivos que necesite. Todo esto ocurre en cuestión de segundos.

Y estarás pensando “Yo ya tengo un ordenador en mi casa o en mi oficina, ¿Por qué tengo que tener otro para la página web?“. Y estás en lo cierto, tu propio ordenador podría servir como servidor web. Pero permíteme explicarte una serie de cosas:

  • Como hemos dicho antes, el ordenador despierta a los archivos cuando recibe una llamada. Bien, realmente esto lo hace un programa que está siempre atento por si entra una visita. Por lo tanto, tu ordenador necesita tener este programa (y algunos más) correctamente instalados y configurados. Hasta aquí, realmente podríamos admitirlo, ¿No?
  • Un servidor web funciona siempre mejor en Linux que en Windows. Y cuando aquí digo Windows no me refiero a Windows 7, ni XP. Me refiero a Windows Server, cuyo precio es bastante elevado. De todos modos, ¿Es posible montar un servidor web en un equipo Windows doméstico? Sí, sigue siendo posible. Pero vamos al siguiente punto.
  • Un servidor web necesita estar siempre encendido y conectado a Internet para que las visitas puedan llegar a tu página web. Esto era obvio: si los archivos están en tu ordenador, y lo apagas, nadie puede acceder a los archivos, y por tanto, nadie puede ver la web.
  • Si el ordenador en el que quieres instalar el servidor web, además, lo usas para otros fines, ya sea trabajar, jugar, o lo que sea, ten en cuenta que vas a notar problemas de rendimiento y tus visitas también. ¿Por qué? Básicamente porque ahora, además de los procesos que tu le pidas a tu ordenador (crear documentos, ejecutar un programa, jugar, ¡simplemente escribir es un proceso!), vas a tener visitas en tu propio ordenador, y este tiene que procesar las llamadas y despertar a tu web cada vez que alguien quiera verla. Igual no lo notas si tienes una sola visita… pero se supone que si creas una página web es para darte a conocer, y para que mucha gente te visite. Cuando tengas miles de visitas a la vez, y tu ordenador doméstico no pueda procesarlas todas y atenderte a ti, igual no te parece tan buena idea.
  • Lo mismo que he dicho antes se aplica a tu linea de Internet. Todas esas visitas vienen por el mismo cable y a la vez. Como sabrás, hay unos límites de “ancho de banda”. Supongamos que tenemos miles de visitas a la vez. Todas no pueden pasar por tu cable a la vez sin que haya retrasos y tiempos de espera muy lentos. Si además sumamos que tu ordenador tiene que procesarlas y devolver respuestas en forma de webs despiertas, y a la vez, tú intentas escribir un archivo de Word, el resultado es que ni tú puedes trabajar, ni tus visitas pueden ver tu web. Por no hablar de que tus visitas están conectando al mismo ordenador en el que tienes todos tus documentos, en el que usas tus contraseñas, en el que tienes tus fotos del verano pasado… Que por lo general la gran mayoría de usuarios no se darán cuenta de eso, ni sabrán acceder, pero basta que uno lo sepa y tenga conocimientos de “hacking” para que se cuele en tu vida privada…
  • ¿Vas a usar una base de datos? Piensa que eso es otro programa en tu ordenador que necesita estar siempre operativo y funcionando. Tu web, en base a lo que tus visitas quieran ver, buscará en la base de datos la información, y se la mostrará a las visitas. Todo esto incrementa los tiempos de espera, por supuesto.
  • Y ya no me voy a meter a explicar que tienes que tener una dirección IP fija y una configuración DNS correcta, porque es demasiado técnico, y porque probablemente ya te he dado suficientes motivos para que entiendas que no es una buena idea montar un servidor web público en tu propia casa si no tienes una infraestructura potente de hardware (máquina), software (sistema operativo y programas que procesan la web) y una buena conexión a Internet.

¿Te he convencido ya? Si tienes alguna duda puedes dejar un comentario abajo, o preguntarme por email: juan@juanvt.com.

Incluso en el caso de que tengas un ordenador distinto y exclusivo para que sea tu servidor web, recuerda que te consumirá ancho de banda de tu línea de Internet de casa, y que tiene que ser potente para procesar muchas peticiones.

Contratar un hosting

Aquí llega la gran duda. ¿Cómo contrato un hosting? Existen multitud de empresas que ofrecen servicios de alojamiento web. ¿Cuál es la mejor?

Cada empresa ofrece servidores en varios precios, linux, windows, con más prestaciones o menos prestaciones… No te líes. Lo primero que tienes que tener claro es lo que tiene tu web. No es lo mismo una web de pocos archivos, que va a servir sólo y exclusivamente como web corporativa, con pocos textos fijos que no vas a modificar nunca, a una tienda online, con un sistema interno complejo y una base de datos grande. Evalúa en qué consiste tu web (probablemente necesites contactar con un desarrollador y contarle tu proyecto) para poder elegir qué tipo de servidor web vas a contratar.

¿Hosting compartido o dedicado?

webhosting2Era inevitable que te hicieses esa pregunta.

Las empresas que ofrecen servicios de alojamiento web lo ofrecen en muchos y diversos planes, pero generalmente y simplificándolo mucho, estos planes pueden ser en máquinas compartidas o dedicadas.

Las máquinas compartidas son, generalmente, un ordenador muy potente con varios sistemas operativos instalados. Cuando contratas una máquina compartida, te dan uno de esos sistemas operativos. La carga de visitas y el rendimiento se reparte según la necesidad de cada sistema en cada momento. Es evidente que esto no es óptimo si nuestra idea es tener miles y miles de visitas al mes, pero para empezar, o para una web corporativa, es una solución muy económica, y realmente funciona bastante bien. Sus precios rondan en torno a los 60-100 euros al año, dependiendo de muchos factores.

Una máquina dedicada, en cambio, es un ordenador cuya potencia es exclusiva para tu web. Evidentemente ganas en potencia, pero prepara la cartera, que no es barato. Los equipos dedicados más baratos (y por tanto con menos prestaciones) suelen rondar los 20 euros al mes, dependiendo de la potencia, la empresa, etc. Esto es recomendable si tienes algo más que una web, algo como una aplicación compleja con muchas peticiones a bases de datos y mucho procesamiento por parte de la máquina.

¿Y los servicios de nube?

No me quería poner tan técnico, pero debo comentar que existe una tercera opción de alojamiento. Si el número de visitas (y por tanto, de procesamiento) crece, y crece, y crece, llegará un momento en que tu servidor no de más de sí, y no sea capaz de procesar las visitas. Entonces, necesitamos más rendimiento. ¿Qué hacemos? ¿Contratamos en ese momento un servicio con más potencia, y esperamos a que nos lo activen? Perderemos visitas (potenciales clientes) en ese tiempo.

Existen soluciones para estos problemas, en los que la empresa detecta que tu máquina necesita más potencia y te la aplica instantáneamente. Luego te cobra en consecuencia, pero te salva de un momento de “pánico” en el que había visitas que no podían acceder a tu web por sobrecarga de visitas. Un servicio que funciona así es Amazon S3, los servicios de “nube” de Amazon.

El dominio

dominioPor supuesto, si no lo tienes, debes contratar un dominio. El dominio es la dirección web por la que todo el mundo te conocerá: www.google.es, por ejemplo.

No te preocupes que esto “no es dinero”, como se suele decir. En muchísimas empresas, el dominio está incluido en la cuota anual. De todos modos, un dominio .com no debería costarte más de 15 euros anuales en ningún caso.

También puedes tener un dominio sin tener un servidor. Puedes simplemente comprarlo para asegurarlo y que nadie te lo robe, y más adelante, cuando tengas servidor, configurarlo para que apunte a tu servidor con tu web.

¿Existen hostings gratuitos? ¿Y dominios gratuitos?

Sí, claro que existen. Pero por lo general, no ofrecen tantas prestaciones como los de pago, son más complicados de gestionar, y suelen incluir en tu página web publicidad molesta. No son una alternativa válida si lo que queremos montar es una web seria. En cuanto a los dominios, también los hay gratuitos, pero suelen ser .com.es, y similares, que luego el SEO penaliza bastante. No esperes poder tener un .com gratis.

En resumen

Si podemos resumir por qué contratar un hosting en pocas líneas, estas deberían ser:

  • Necesitamos un ordenador para que nuestra web funcione, que será el servidor web o hosting.
  • Podemos hacer que nuestro ordenador de casa actue como servidor web, pero no es viable, seguro, ni cómodo. Es mejor contratar uno externo.
  • Si tenemos una web normal, un blog, o una tienda, lo mejor será un hosting compartido.
  • Si tenemos una aplicación web muy compleja, es mejor un hosting dedicado o usar servicios en la nube de potencia escalable.
  • Tenemos que tener un dominio .com para que puedan acceder a nuestra web.

Con todo esto, nuestra web puede funcionar perfectamente. Por eso necesitamos contratar un buen hosting.

“Deja de contar fans, seguidores y suscriptores como si fueran tapones de botellas.
Piensa en qué esperas lograr con ello con y mediante la comunidad que
actualmente está pendiente de lo que estás haciendo”
.- Amber Naslund